
Creo que debo der de la pocas personas que aún vive donde nació. Toda mi vida está aqui. Mis amigos, mis recuerdos, mis cosas… Patético en muchos niveles.
Pero, como fiel representante del género humano, es cómodo, es costumbre, es lo que hay.
Cuando era chica, lo único que me importaba era mantener la paz dentro de mi misma, y de mi alrededor, razón por la cuál siempre me mantuve encerrada en mi mundillo, el que consistía simplemente en mi pieza. Nunca quise tener la conciencia de que era ni en que me convertiría… hasta que salí del cascarón.
Siempre tuve mas o menos claro lo que quería hacer con mi vida, era mía, y no incluía a nadie mas… pero esa claridad es efímera cuando la vida pasa y te cachetea repetidamente. Hasta el momento, estoy casi conforme con lo que hay… de nuevo, la comodidad y la costumbre, tan propias del Homo sapiens.
Poco me dí cuenta de como pasó el tiempo, como pasaron los amigos, la familia, el alrededor. Y sigo pensando que hay tiempo.. para ser y hacer lo que yo quiera… dentro de lo que se puede, con los recursos que hay. La desesperación, como la calidad van por dentro.
Y de pronto me encuentro parada junto a alguien que me vió desde guagua, y que conoce a mi familia, comptando pan en el lugar de siempre.
*Uy! No te habría conocido! Estas tan grande y tan linda!*…
Sólo sonreí…